viernes, 30 de septiembre de 2011

Cuando el tiempo hace resumen

Nunca he sabido escribir. De pequeña tenía un diario de estos que te regalan y tu empiezas con toda la ilusión del mundo y vuelves de clase y pones algo. Al día siguiente vuelves a escribir algo y en una limpieza de cuarto un par de años después lo encuentras tirado en algún cajón con solo dos paginas llenas que no dicen otra cosa que he ido al colegio, he ido al conservatorio.
Supongo que siempre he llevado una vida demasiado ajetreada. Primaria y música, E.S.O. y música, Bachillerato y música, Universidad y música y los estudios de música no acaban nunca y las horas pasan volando y hoy en día puedo decir que desperdiciar o aprovechar mi vida en un conservatorio ha sido la mejor elección que nadie tomó por mi nunca, ya que he tocado con la punta de los dedos aquellos sentimientos que con palabras no se pueden expresar..tal vez un instrumento sea la única manera (al menos por mi conocida) de exteriorizarlos. Podría considerar mi fagot el diario más completo que habrá en mi vida, ya que contiene aquellas cosas que nunca cuentas porque no sabes como explicar con palabras, pero que con un instrumento y una sola nota son perfectamente comprensibles. Curiosidades de la vida hoy cambio el sonido de las teclas del fagot y las dulces notas que de él salen por las teclas del teclado y unos altavoces que suenan a una gran 1812 de Chaicovski. Hay cosas que nunca cambian, la música nunca acaba y por lo tanto las sinfonías a escuchar siempre son así de increibles.
No se demasiado bien porque hago esto. Quizás me gusta leer blogs ajenos y pensar en lo bien que escribe la gente, lo fácil que les resulta expresar emociones y como me gustaría a mi poder hacer lo mismo. Son las consecuencias de escuchar a un gran Sabina con versos inigualables, a raperos denunciando la sociedad y a grandes músicos con absoluta sinceridad en todo lo que hablan, tocan, dirigen, cantan, expresan,...
También es posible que habiendo visto últimamente blogs de ciertas personas, muy apreciadas para mi, simplemente haya pensado en que teniendo la música para desahogarme, una gran familia, grandes amigos y toda clase de personas que hacen día a día mi vida más facil y feliz...solo me queda aprender a escribir.

Y mil años después cuando otros gatos
desordenan mis noches de locura
recuerdo aquellos ratos de torpes calenturas
y, aunque se que no era la más guapa del mundo,
juro que era más guapa que cualquiera.                                                                                            J.Sabina

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